| Archivo | Indicadores | Lun 28 ago, 2006 - Dom 3 set, 2006 | Escríbanos |
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Comercio | Dueños de la franquicia de Port City Java invirtieron ¢114 millones para su apertura Cadenas de cafeterías extranjeras llegan al país Sergio Morales Chavarría Este tipo de negocio es cada día más popular Cuando Adriana Quevedo, Leonardo Acuña y Ramón Aguilar terminan su jornada laboral entre computadoras se trasladan a otro trabajo, esta vez preparando café y sirviendo platos de comidas. Estos tres profesionales decidieron convertirse en empresarios hace dos años cuando iniciaron una investigación para operar una franquicia internacional. El proceso de búsqueda culminó en diciembre anterior cuando compraron la franquicia de cafeterías estadounidense Port City Java. Este negocio, cada día más popular en todo el mundo, también sedujo a otros jóvenes empresarios, entre ellos Gabriela Frajman y su esposo, Yonatan Schars, dueños del recientemente inaugurado Q’Café, y a los propietarios de Havanna Café, franquicia suramericana. Hierve negocio cafetero Las cafeterías gourmet ha entusiasmado a varias empresas en el país interesadas en ofrecer café fino o una mezcla específica. Arnoldo Leiva, presidente de la Asociación de Cafés Finos de Costa Rica, afirmó que la demanda local por granos de alta calidad está creciendo principalmente por la promoción que hacen estas cafeterías, donde el consumidor tiene acceso a esa bebida y a diferentes formas de prepararla. Según Leiva, en Costa Rica apenas inicia la tendencia global de este tipo de cafeterías, que proliferarán bajo esquemas de franquicias extranjeras o negocios independientes. En el caso de Port City Java, los tres socios contrataron a gerentes que fueron capacitados en la casa matriz de esta cadena, en Carolina del Norte. De esta forma pueden alternar sus puestos como asalariados y manejar su cafetería, ubicada en Santa Ana. Este negocio abrió sus puertas en julio pasado y una de sus principales atracciones es ofrecer cafés de Suramérica, África y del resto de Centroamérica, característica poco usual en los locales nacionales. Sin embargo, Leonardo Acuña dijo que el 70% del café que venden es de las zonas de Tarrazú y de Naranjo. Para la apertura de su primer local, invirtieron unos ¢114,4 millones, que incluyó la compra de todos los materiales a la casa matriz, el equipo y el acondicionamiento del inmueble. El monto excluye el costo de la franquicia, dijo Adriana Quevedo. Ella explicó que cancelaron el 50% del valor de la licencia y el resto lo harán una vez abran nuevos locales. El plan es tener dos cafeterías más en un periodo de dos años, para lo cual analizan zonas de Escazú y la parte este del Área Metropolitana. Por su parte, Q’café y Havanna Café trabajan con una mezcla de granos propia para preparar la bebida. La primera está ubicada en la Avenida Central de San José y tiene dos meses de funcionamiento. Su copropietaria, Gabriela Frajman, explicó que utilizan una mezcla de granos cultivados en Naranjo, Turrialba y La Unión de Cartago. Para la apertura de su primer local, invirtieron unos ¢114,4 millones, que incluyó la compra de todos los materiales a la casa matriz, el equipo y el acondicionamiento del inmueble. El monto excluye el costo de la franquicia, dijo Adriana Quevedo. El restaurante tiene capacidad para 75 personas, aunque también están enfocados en atraer a quienes deseen comprar un café para llevar pues están en una zona de alto flujo peatonal (véase recuadro: “Chorreado, capuchino”). Frajman detalló que la inversión fue de ¢52 millones, obtenidos por medio de un crédito bancario. Ella y su esposo son cineastas pero decidieron levantar su propia empresa porque saben que aquí es difícil vivir de su profesión. Su objetivo es ofrecer siempre una sola clase de café de alta calidad, en vez de varios tipos de grano o tueste. Franquicia suramericana Havanna Café es una franquicia argentina que nació en 1947 como una venta de repostería artesanal. En la década pasada incorporó el concepto de cafetería. En Costa Rica los dueños de la franquicia abrieron a mediados de agosto un quiosco en el centro comercial Multiplaza en Escazú. Su gerente general, Nicolás Stein, explicó que la empresa Importadora Productos Premium adquirió la licencia para toda Centroamérica. Esta sociedad está compuesta por varios socios y es presidida por Mario Reifer Zonzinski. Havanna Café vende únicamente café de la región alta de Orosí comprado a la firma Tres Generaciones, encargada de mezclarlo y tostarlo. El plan de esta empresa es abrir cinco locales en un año y medio, los cuales se especializarán en la venta de alfajores argentinos y chocolates. Para Stein, a pesar de que Costa Rica es un país productor posee una escasa cultura relacionada con el café, condición que tenderá a cambiar conforme prolifere la oferta de granos de alta calidad. El ejecutivo se reservó el monto de la inversión
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